domingo, 1 de junio de 2008

Semana 1 ( Noticia 1 )

Bendito sea mi iPhone

iPhone, 2007Desde el año 1997 tengo algo así como ordenadores de mano. Desde los viejos modelos de Palm hasta los smartphones de hoy en día. Ninguno realmente me despertó ansia y placer al usarlo. Quizás, allá por el 98 cuando di la forma de conectar casi permanentemente mi Palm IIIc a internet haciendo cosas raras pude sentir algo de emoción al usar uno de estos aparatos.

Casi nada me mantuvo atado al aparato. Ni el calendario, ni la alarma, ni los juegos, ni nada. Cada aparato, a pesar de tener las miles de herramientas carecía de esa esencia única que te hace cambiar de parecer y depender del objeto en sí. Alrededor del año 2003, me dije que debía estar ya conectado de una vez y me compré el primer teléfono Nokia que me permitía conectarme a internet, navegar, etc. La experiencia fue, digamos, normal. A la semana le perdí el encanto a usar el teléfono. Uno tras otro todos mis aparatos portátiles (menos el Macbook) fueron pasando a un tercer plano. Mis últimos teléfonos ya los compré en plan la menor cantidad de cosas posibles dado que sabía el efecto que iba a causar. Realmente, tener un teléfono o aparato que te solucione la vida, te sea ameno utilizarlo, que además sientas comodidad en todos los aspectos no encontré de momento. Salvo, el día que me llegó el iPhone.

Como es casi de costumbre, una vez que tengo un aparato que fue comprado por mí y luego de una o dos semanas de uso normal, me gusta volcar mis puntos de vista en mi blog.

Compré el teléfono en eBay, luego de una cantidad de intentos por ganar una puja a buen precio, os cuento que lo he pagado la fríolera de 550 euros. Sí, alguno puede que piense que me hayan timado, pero lo compré porque éste sólo se actualiza por software, no usa turbosim ni otro método alternativo, es genial. Así que ya venía con la instalación del firmware 1.1.2 en règle. Luego, a los dos días instalé la versión 1.1.3, la cual está aún mejor que la anterior.

El tema del precio no es nada trivial. En tiendas de venta, encontrarán el iPhone por unos 700 euros, ya desbloqueado. La gran mayoría ya lo venden desbloqueado usando la tarjeta turbosim o similares. Las tarjetas no salen nada baratas lo cual hace subir el precio del telefonito, al menos, 100 euros más. Si en las tiendas de España lo encuentras por 700 en eBay, al menos, incluido el envío, lo encontrarás por unos 650 euros. Así que pagar un teléfono por 550 me salió creo, redondo.

Si lo que estáis deseando es comprar uno, el mejor lugar que os puedo recomendar –a menos que algún amigo os traiga uno de los estados unidos– es eBay. Hay varios vendedores y cada uno os ayudará seguramente con todas las preguntas. Bien, toca hablar de los primeros minutos con el aparato.

El aparato

Las dimensiones no me han parecido demasiado pequeñas. En la mano se hace grande, tiene unas dimensiones especiales. igualmente no es más grueso que un teléfono Razr V3 de los viejos (creo que los nuevos son uno de los más finitos) y el peso es relativamente igual que otro móvil. El teléfono entra en todos mis pantalones, pero el dilema que tengo con esto es que en los bolsillos siempre llevo de todo y tener que llevar el teléfono ahí ya me deja en una posición incómoda, es como que cargara todos los trastos y al caminar produce disgusto. Así que el teléfono por ahora va en el anorak. Quizás para el verano me consigo una de esos collarines donde poder llevar el teléfono colgado. Para evitar recomendaciones en los comentarios: odio los sujetadores de teléfono que van en los cinturones.

El tacto del aparato es suave. Y por momentos me parece agradable pero por otros, me da la sensación que si no lo sujeto bien, terminará en el suelo. Son impresiones tontas, ya lo sé, pero vengo del mundo rugoso, del mundillo del plástico y de los colores chillones. Todo esto para mí sigue siendo nuevo. Yo les cuento todo esto porque me parece interesante que entendáis todas las cosas que me han pasado por la cabeza al usar el teléfono. Tengo las mismas dudas que una persona casada o un abuelo con el teléfono, vamos, que me ha pillado virgen este aparato.

Al sacar el teléfono y prenderlo fue algo inquietante: tarda como 20-25 segundos en iniciarse. Esto no me gustó nada. Uno ve la pantalla negra con una manzana de Apple en color gris y ningún indicador que diga que el teléfono está iniciándose. Luego, como un boom! sale la pantalla de inicio y ahí es donde entró la magia por primera vez.

El interfaz gráfico del teléfono

Las primeras impresiones del teléfono fueron las que ya había visto en el lanzamiento del producto. Es terriblemente cómodo y grandioso el interfaz. El primer toque que uno hace a un programa produce como una pequeña descarga de emoción: es casi instantáneo. Todo funciona rápido y como el usuario demande.

Todas las aplicaciones que tengo en el teléfono respetan las guías de uso de interfaz. Es bien fácil ubicarse con nuevas aplicaciones, se siente una gozada. Tanto las aplicaciones de Apple como las de desarrolladores son fáciles de usar. La interfaz además está hecha para realizar muchas operaciones con pocos clics, digamos taps, todo el diseño del interfaz está orientado a las acciones, haciendo del teléfono una cosa única. Os digo algo, no me he cruzado con ningún teléfono que pueda acercarse ni un poco a la forma de uso de éste.

Una mención de honor se la lleva el teclado. El iPhone como habrán visto en la foto de esta entrada no tiene ningún tipo de teclado físico, ni a la vista ni escondido, el teclado funciona por software, tocando las letras en la pantalla. Bien, he de decir que es una maravilla y el primer día estuve un poco tosco para escribir pero luego de dos semanas la velocidad de escritura la he aumentado en un 400%. En la Blackberry por ejemplo, no he visto gente que me pueda ganar, pero bueno, seguro alguien quiere retarme en un duelo y seguro sale algún friki que me gane.

Repito, vas a escribir mejor, seguro.

La experiencia de realizar y recibir llamadas

Llamar con el teléfono es bien placentero. Todas las funciones de llamado son automáticas y desde varias partes del sistema. Si estamos en los mapas y mirando una dirección de un restaurante con un clic podemos llamar por teléfono. Si estamos leyendo un correo electrónico y en la parte de firmas hay una cadena reconocida como un número telefónico con un toque de nuestro dedo índice sobre número y ya estamos llamando.

Los listados los encuentro bien informativos, bien ordenados y a mano en todo momento. Las listas de últimas llamadas, favoritos, contactos, el marcador de números y el buzón de voz están accesibles con un tap del dedo índice. Para borrar cosas de la lista basta con deslizar el dedo horizontalmente por el item de la lista y sale el botón de eliminar. Esto me recuerda a los tétricos pasos que tenía que hacer para borrar algo de una lista con mi teléfono Nokia o Motorola.

Cuando uno está hablando por teléfono y recibe otra llamada puede poner en hold y atender o bien montar una conferencia. También me gusta la opción

Escribir SMS ya no era lo de antes

Una cosa tan simple como el SMS nunca la vi solucionada de mejor manera que la que trae el teléfono. Miren que, nunca me imaginé algo tan práctico con montar “hilos” de conversación basados en los mensajes que entran y salen de nuestro teléfono. Siempre me quedé en la edad de piedra en lo que SMS se refiera. El tema SMS siempre fue algo “rustico”, nunca hubo nada mejorado, salvo en la forma de escritura (semiautomática o normal). Partiendo de eso, los SMS siempre fueron la parte menos querida de un teléfono. Siempre ubicados en forma cronológica, con una visibilidad paupérrima (listas de personas, teléfonos por SMS) nunca en forma de hilos de conversación. El iPhone gracias a la interfaz que trae, hace que los SMS sean algo más que una pila de mensajes. Primero, al llegar un mensaje se crea una conversación, es como, que se abre una ventana de iChat y sale el mensajito en una burbuja de las de siempre. Luego, al responder, tu mensaje sale con otra burbuja en otro color, y así uno se la pasa enviando y leyendo los SMS. Es casi imposible perderse una conversación, muchas veces, te envían un mensaje y justo habías borrado los anteriores, haciendo que recordar el por qué te escribieron eso ahora sea más complejo.

Así leer y mandar mensajes está chupado.

Navegar por la red, de verdad

Al principio les comentaba lo frustrado que me sentía navegar en la web con este tipo de aparatos. Los navegadores siempre fueron las pieza de software más horrendas jamás creadas. Pero bueno, van mejorando poco a poco. Hace poco vi un aparato de Nokia que no estaba mal. Pero os juro que, tener la versatilidad de Safari en el iPhone hace que navegar sea lo más placentero del mundo.

El hecho de estar tomando un café, recibir un correo electrónico y pinchar en una URL que te envían y ver la página como se debe no tiene precio. En mi teléfono Nokia y en el Motorola, más que una tranquilidad era un parto ver una página. Lento como una tortuga. Ninguna página se ve bien y mucho menos si está programada con estándares.

Una vez más, luego de probar minid.net en docenas de dispositivos, he de decir que no tuve que tocar un sólo bit de código de la plantilla para que se viera perfecta en el iPhone. Igual les recomiendo al resto de blogueros/as que revisen su sitio con algún amigo que tenga iPhone porque algunas webs se ven mal, especialmente aquellas que dependen de tablas todo el tiempo y miles de imagencitas. En otro post comentaré las cosas que hacen mal a la hora de utilizar el iPhone con una web.

Mapas de la mano de Google Maps

Mi segunda aplicación favorita. La verdad, Google Maps es todo una pasada, más si utilizas el firmware 1.1.3 que te ubica donde estás en el momento. Lo que más me gusta es que va rápido, y si te mueves por una zona que hay wifi, aún más. La aplicación es bien simple y nada mejor que esto a tener que gastar una hoja de papel y tinta de impresora para llevar los mapas. Simple y llano, creas un punto y lo marcas como quieres.

Esta aplicación me salvó el pellejo un par de veces esta semana. Buscando direcciones y caminar con el teléfono y leyendo las indicaciones de dirección de tráfico ayuda bastante. Espero que la aplicación de Mapas del teléfono mejore notablemente con las nuevas versiones.

Escuchar música en el iPhone

Hace un tiempo vi a Mariano hablando del iPhone como un “iPod caro”, no erraba en nada al apodarlo así. Tuve 4 modelos de iPod y el último, el nano, fue uno de los que más he anhelado al usarlo. Ahora con el iPhone la cosa cambia. Me cuesta ir por la calle escuchando música sabiendo que llevo el teléfono, pero bueno, los de Apple se han currado el tema para que cuando alguien te llama la música baje, suene el ring del teléfono y tocando un pequeño mando (apenas perseptible) en el cable derecho del teléfono ya podamos hablar sin quitarnos los cascos.

El iPod trae coverflow, una de las cosas más refritadas del OSX estos días. Coverflow aquí, coverflow allí. Para todo meten esto. No es que me desagrade, pero es lo último que utilizo. Encuentro más práctico las listas planas donde puedo ver de golpe y porrazo 10 bandas en vez de uno o dos tapas de disco por cada pasada. Pero bueno, el iPod que trae el iPhone tiene todas las funciones de los iPods así que, los usuarios de iPod no echarán a faltar nada, que yo sepa.

Vídeos y fotos en el iPhone

Mirar videos en el iPhone al igual que las fotos es bastante cómodo. No encontré pegas, también encuentro bastante cómodo el asunto. Tengo una aplicación nativa, que me permite sacar una foto; modificarla con toques mínimos; ponerle título y subirla a mi cuenta de Flickr. Es algo tan práctico que nunca me imaginé volver a utilizar la cámara de fotos de un teléfono. Conozco gente que quema los teléfonos sacando fotitos, pero en mi caso nunca fue así, es más, tuve teléfonos con excelentes cámaras, como el del Nokia, pero apenas habré hecho una o dos fotos y basta. Lo mismo para grabar vídeos. Como la mayoría nunca está integrado con los servicios y las herramientas que uso, la funcionalidad de cámara de fotos siempre fue algo que nunca le di importancia, pero bueno, con el iPhone poco a poco retomo esto.

Siempre dije, para sacar fotos, están mis cámaras de fotos, no los teléfonos móviles.

Utilidades

El iPhone vino con una gran cantidad de utilidades, las que más utilizo son los mapas y el calendario. Da la casualidad que el calendario está super integrado con mi iCal en todos mis Macs. Simplemente conecto el iPhone a cualquiera de las dos bases que tengo en el Macbook o en el iMac y se me actualizan los eventos, con sus alarmas y sus notas. Va como la seda.

Los relojes que trae el teléfono están bien. Puedes poner una centena de relojes de todas las ciudades, además, de una aplicación para cronometrar y otras aplicaciones que le puedas dar al teléfono. Sí, también tienes alarmas simples y llanas. Igualmente desde la aplicación Calendar puedes poner alarmas personalizadas según qué evento.

Otra aplicación nativa que me instalé y nunca hecho de menos es un conversor. Uno es friki y lo sabe, vive convirtiendo divisas, unidades y todo eso. Bueno, en mi caso esta aplicación me salva la vida bastante, como estoy todo el día metido en eBay y otros sitios de venta de cosillas extrañas la conversión de divisas viene al pelo. También para otros casos como los líquidos, metros, pesos, etc.

Tengo como última arma un gestor de paquetes, que me permite instalar nuevas aplicaciones que vayan lanzando al mercado como también sus actualizaciones. Además, realicé mi actualización 1.1.3 con un sólo “tap” de mi dedo. Me descargó el paquete, corrió los programas para habilitar el hack y luego instaló todo como debía. Tardé cerca de 10 minutos, dado que la descarga de la actualización fue grande (unos 200 megas) y nunca fue mejor.

Bendito YouTube

Je, esta es mi tercera aplicación, una de las que más me alegra el día. Estás en un bar con amigos y que mejor que sacar el iPhone y echarte unas risas mirando vídeos que encontraste durante el día. La aplicación de YouTube es cercana a la perfección. Te permite guardar –los enlaces no los archivos de vídeo– los vídeos favoritos que has marcado, buscar, navegar listas, salvo la lectura de comentarios (que no es posible) el resto no echaras de menos de usar YouTube en el ordenador. Es todo un vicio.

Cosas que no me gustaron

Una cosa que no me ha gustado es que, el teléfono no trae hecha la localización del sistema al Español. Por suerte hay gente se ha molestado en hacerla, empaquetarla y ponerla en el programa que actualiza e instala los programas en el iPhone.

Navegar por internet con el teléfono me gustó mucho. No le ponía pegas hasta que vi que algunos sitios no se podían visualizar porque dependían totalmente de una película de Flash. Así que, amigos de la intro de bienvenida animada o de los sitios corporativos exclusivamente en Flash, desde el iPhone no se pueden ver, está dicho.

Si uno utiliza, digamos, la aplicación de YouTube una hora, la batería del teléfono baja bastante. Lo normal sería tener dos horas de vídeo, pero en este caso, la cosa se gasta antes.

Luego el resto de cosas sin orden en particular: suciedad de la pantalla una cosa fea, no es un teléfono abierto para el desarrollo de software, la batería no la puedo cambiar por mi cuenta, etc. y etc.

En resumen

El teléfono no está mal. Se lo recomiendo a todo el mundo, incluso a los que no son maqueros. Sacrificamos no poder cambiar o renovar la batería de una forma independiente. Tenemos que desbloquear el teléfono; actualizarlo con precauciones y vivir limpiando la pantalla. No lleva GPS y no creo que trabaje y sincronice el Outlook u otra aplicación de gestión de contactos y la calidad de la cámara de fotos no es admirable que digamos, pero es un teléfono móvil, que quieren. Para el resto de estas necesidades existen una pila de opciones de teléfono por el mismo precio.








Link : http://www.minid.net/2008/02/19/bendito-sea-mi-iphone/


Me parece una noticia interesante la elegida , debido a que la idea de un iPhone , es revolucionaria en ordenadores de mano.




Saludos

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